Sobre TAJO:

“Somos aficionados a la poesía. No somos profesionales. Que eso quede bien claro, pues una buena parte de nuestra crítica es potenciada desde esa perspectiva, desde esos campos abiertos que supone tal condición". (Roberto Bolaño)

jueves, agosto 25, 2011

Las Tres mitades de Ino Moxo


Aunque pequeño... algo es algo. Algunas palabras sobre la novela de Cesitar Calvo, a cargo de Carlos Soto Mayor (extraído de Letra Capital)



CESAR CALVO. Las tres mitades de Ino Moxo (Peisa, 2011)

TODO COMENZÓ a través de unos poemas reunidos en una antología de poesía del 60. La memoria suele ser frágil para algunos detalles: he olvidado, por ejemplo, el nombre del antologador, apenas creo recordar que la edición estaba a cargo de la editorial de Walter Noceda. Lo que sí conservo fresca es la sensación de deslumbramiento que, para un adolescente como era, significó leer “Venid a ver el cuarto del poeta” (“Desde la calle/ hasta mi corazón/ hay cincuenta peldaños de pobreza./ Subidlos./ A la izquierda”).

No pasó mucho tiempo, algunos meses, quizás, y pude ver a César Calvo en persona, por primera y última vez. El auditorio central del Museo de la Nación era el escenario de un Congreso de Literatura Peruana organizado por el Instituto Nacional de Cultura; y allí estaba él, algo disminuido por ciertas dolencias (había perdido la audición en uno de sus oídos), junto a Guillermo Thorndike. De esa noche recuerdo, claro, las resonancias de sus versos en su propia y particular voz.

Recordé todo esto a propósito de la reedición de Las tres mitades de Ino Moxo (y otros brujos de la Amazonía) que acaba de sacar la editorial Peisa en acertada iniciativa. La novela apareció originalmente en 1981, exactamente hace 30 años. Y el recibimiento por parte de la crítica, según he leído, fue bastante alentador. Las tres mitades de Ino Moxo no sólo se publicó en Cuba, sino que también se tradujo al italiano y al inglés. Precisamente, la edición que acaba de presentar Peisa trae consigo el prólogo de Antonio Melis que apareció en la edición italiana. Además de un riguroso glosario léxico de la Amazonía.

Sobre las bondades de esta novela, Luis Hernán Castañeda ha señalado, en un interesante artículo: “Lo más destacable de la novela son la estructura de las voces, la construcción del tiempo y la dicción de los narradores. Aquí se percibe la destreza de César Calvo para edificar una ficción que reelabora, en su forma, las coordenadas de una cosmología no occidental”.

Dónde: Librerías Crisol (E ibero y Malambito y Quilca y Amazonas

viernes, agosto 19, 2011

recital

Reproduzco la invitación para el recital del viernes 19 en el bar Zela, del blog http://viernesdepoesiayficcion.blogspot.com/ (TAJO estará presente)



El ciclo "Viernes de Letras" y
el Bar Zela
Presentan:

Recital de poesía:

Aximandro Sánchez
Miriam R. Kruger
Fio Loba
Jair Uzziel
Pilar Hincho

Julio Barco
Roberto Bermúdez
Omar Livano
Olger Huamani

Lectura de poemas de César Moro
a cargo de John Martínez




Grau, Wesphalen, Tenaud y César Moro

Esta fecha es especial para nosotros, el viernes, se cumple 108 años del nacimiento de Moro, poeta que ha sido nuestro planeta más importante. Asi que leeremos unos poemas suyos y si tenemos suerte habrá alguna sorpresa más.

La fecha será pura poesía, tendremos dos mesas. En la primera tendremos a: Anaximandro Sánchez, poeta y blogger. Mirian R. Kruger, promotora cultural y poeta peruana que vive en Luxemburgo; de visita en Lima, nos trae su nuevo libro, "POTPURRY". Fio Loba, seudónimo de Fiorella Terrazas, es una joven poeta aún inédita. Jair Uzziel es fotógrafo y videasta, hace sus primeras incursiones en el poema escrito. Pilar Hincho, estudiante de la universidad de La Cantuta, es directora de la revista de poesía "Revolcándonos".

En segunda mesa estarán los integrantes del grupo y revista "Tajo Tajodido"; Julio Barco, Roberto Bermúdez, Omar Livano y Olger Huamani, compartirán su propiesta, ellos son estudiantes de la universidad Villareal.

Entre los asistentes se sortearán los siguientes libros: "La unidad de los contrarios", de Luis Eduardo García, Premio Copé de Bronce, 2009. "Papiros de Tiresias" y "Orquesta de Gacelas", de Jorge Espinoza. "Doce Sextinas Peruanas", poesía de Carlos German Belli, Marco Martos y JUulio Fabián. "Bailarina Azul" de Jose María Zarate, entre otros.


Viernes 19 de Agosto. A las 19.30 hs. en el Bar Zela.
Av. Nicolas de Piérola 961 - Plaza San Martín
ENTRADA LIBERADA

los críticos y el perú




Sin perder tiempo posteo esta estupenda reseña del poeta Yrigoyen... a quién conocí leyendo sus primeros cuatro poemarios (Ese de las moscas, sin duda, calo hondo)... de acuerdo contigo Carlos, pero tampoco Agreda se salva ¿qué paso cuando comentó, casi subiéndose al altar del olimpo, ese incompleto poemario de Maolí Mao? ¿Acaso no fue presentando como uno de los poemarios revelación del año pasado? Hay que diferenciar del pito al hecho: y, franco franco, Maolí no se merecía tanto espacio. Lo mismo con Yamoja (así se escribe su apellido?) todos los jeropas del centro de Lima, incluyendo al tío Eloy y a Bayly, se montaron al coche de la apabullante poeta... si, si, si, como si la gran cosa... Aquí, los de Tajo (TAJo, no más, no tajo tajodido...) no nos casamos con nadie. Las críticas o bien son muy abstrusas (desde su lenguaje ultra criticón) o bien son zalameras. Igual el texto es sincero y directo. A ver que da.


Cuando leo a los actuales reseñadores literarios de la prensa limeña extraño la página de crítica de libros que durante los años noventa mantuvo Rocío Silva Santisteban en Somos. No quiero decir con esto que Silva Santisteban fuera nuestra Michiko Kakutani ni mucho menos. Pero el poquísimo espacio que le asignaban, limitado como para fundamentar sus opiniones, lo administraba con suficiente criterio como para cumplir el requerimiento básico que se le exige a alguien al que se le encarga un espacio destinado a criticar las novelas, poemarios y ensayos que aparecen cada semana: decir lo que en verdad piensa. Arriesgar mínimamente una opinión. Pasar por la experiencia, nada agradable, es cierto, de quedar de vez en cuando mal con alguien. Recuerdo algunas reseñas suyas donde era terminante y hasta feroz con los libros que le disgustaban; como por ejemplo, cuando destrozó uno de las tantas insufribles entregas con las que Edgar O´Hara nos torturaba por esa época: En una casa prestada. Rocío llegó a preguntarse públicamente cómo era posible que existieran editores que permitieran que semejantes bodrios vieran la luz. Por lo que sé, O´ Hara nunca le perdonó ese ejercicio de sinceridad. Recuerdo también críticas negativas a otros poetas y narradores que eran amigos y conocidos de la autora de Ese oficio no me gusta, como Mary Soto –por su libro Limpios de tiempo- o Sergio Galarza –por su colección de relatos Todas las mujeres son galgos. Recuerdo también, y más nítidamente, que a mi primer libro, un pecado juvenil, también le dio con palo. Y estaba bien. En fin: uno podía criticarle muchas cosas a RSS, pero no que careciera de los ovarios suficientes para estampar en letras de molde su auténtico punto de vista.
Pues bien, ¿qué ha pasado con la crítica literaria de los medios en esta última década? Con muy honrosas excepciones, esta prácticamente ha desaparecido. Algunas publicaciones la eliminaron un buen día de sus páginas sin el menor remordimiento –como es el caso de Correo, el pasquín dirigido por Aldo Mariátegui- y otros se la encomendaron a gente que, o no da la talla para ejercerla, o la toma como un trabajo rutinario y aséptico en el que la finalidad principal es pasar piola. Es decir, completar el número establecido de palabras sin decir absolutamente nada relevante o cubrir indiscriminadamente de flores a cualquier volumen que llegue al correo de la redacción.
Querido lector de Nosotros Matamos Menos: ¿alguna vez ha leído usted, en todos estos años, una sola crítica negativa pergeñada por José Donayre Hoefken, encargado de la sección de libros de la revista Caretas? Yo, nunca. Todas ellas son decididamente entusiastas: jamás entablan una sola atingencia a los libros sometidos a su escrutinio. Si mañana hubiera una hecatombe nuclear y solo quedaran las críticas de Donayre para estudiar lo que fue la literatura peruana reciente, cualquiera creería que vivimos una Edad de Oro en nuestras letras; que cada semana en el Perú era publicado un libro estupendo, de gran calidad; que cada mes surgía un joven poeta cuya opera prima sugería un Eielson o un Hinostroza en potencia. La realidad, como nosotros sabemos, es muy distinta, y por eso me queda la sensación de que Donayre vive en una dimensión paralela, donde cada vez que se asoma por la ventana contempla Picadilly Circus o cualquier otro de los centros culturales más fulgurantes del mundo literario contemporáneo.
Si bien ya de El Comercio y de la camarilla de ignorantes que lo maneja no se puede esperar nada, es una lástima lo que ha sucedido en los últimos años con la ya fenecida columna semanal de Ricardo González Vigil, quien siempre fue un crítico más que respetable. Pero hay que ser honesto, pues: sus columnas, en los últimos años, eran la mar de confusas. No sé si el motivo de ello sea que le editaban los textos de cualquier manera o si se le acababa el espacio antes de poder llegar al meollo de lo que quería decir, pero en la mayoría de los casos terminaba hablando de cualquier cosa antes que de la obra que debía ser motivo de su reseña. Por otro lado, ¿no es ya un poco monótono que un crítico viva calificando cuanto libro analiza como “extraordinario” “portentoso” o “formidable”? No obstante lo apuntado, que la columna de RGV deje de ser publicada es un hecho lamentable, pues de todas formas es un espacio perdido. En cuanto a la sección de libros de la revista Somos, regentada por Enrique Sánchez Hernani, el problema es distinto: ni con la mejor voluntad del mundo se puede hacer una crítica seria cuando se te pide que ella no exceda las dos líneas de un texto de Word. Eso, como ya apunté en un post anterior, se debe a la visionaria labor de Eduardo Lavado, quien considera que una reseña no debe tener más caracteres que uno de los telegráficos chismes faranduleros del Correveidile, su máximo aporte al periodismo nacional. Bip.
De los demás reseñadores es poco lo que se puede decir (o no se puede decir nada distinto a lo anterior): o ejercen una crítica que juega al avestruz (pura descripción, cero opinión, o, lo que es peor, una desmedida generosidad con todo los libros que reciben) o las páginas culturales de los medios en que laboran son tan insignificantes que es como si no existieran. La salvedad a esta regla es Javier Agreda, crítico del diario La República. No lo digo porque esté de acuerdo siempre con él (en realidad, de cada diez reseñas que publica, discrepo con ocho) sino porque cuando un libro le parece malo no tiene remilgos en decirlo y suele fundamentar sus opiniones con propiedad. Quizá sus reseñas a estas alturas pequen de mecánicas (su modus operandi es el siguiente: primero presenta el libro, luego señala sus virtudes, y en el 90% de los casos termina dando una maleteada), pero a diferencia de casi todos los demás se toma su trabajo con cierto rigor. Lo cual es mucho en un ambiente literario donde ya se perdió el coraje suficiente para señalar que el trabajo de un escritor es insatisfactorio. Aunque luego de este post, quizá yo sea el autor con quien se rompa esa tendencia.

lunes, agosto 15, 2011

así de simple


Tu vida entonces será un río innumerable que se llamará pedro, juan, ana, maría, pájaro, plumón, el aire, mi camisa, violín, crepúsculo, piedra, pañuelo aquel, vals antiguo, caballo de madera.
La poesía es esto.
Y luego, escríbelo.

Juan Gelman

Discurso de Camila Vallejo



Este es el discurso de Camila Vallejo, lider del movimiento ESTUDIANTES DE IZQUIERDA. Desde la trinchera de TAJO, que, mal que mal, sobrevive a los embates de la rutina y el tiempo, sabemos dar espacio (e incluso apoyar y saludar) a las buenas manifestaciones de lucha. No se trata de pintarse el rostro de color negro o rojo, lo que sucede actualmente en la vida universitaria es un espejo de lo jodido que vamos en la sociedad. Es hora, y siempre será hora, porque como dijo Cesar Calvo "Los jovenes siempre descubren la chicha en el siglo XXI"... es hora, digo, de hacerle frente a esto.

Apoyamos a los amigos y amigas que luchan en Chile. Y nos manifestamos en contra de las situaciones que se viven actualmente en universidades como Villarreal, San Marcos, La Cantuta y otras.

Dejamos abierto la conversación. Y, como bonus track, un artículo sobre la universidad y la política de Roberto Bermudez ( Denle click aquí: https://www.facebook.com/note.php?note_id=158276710914681) de su ya clasica colunma TOMA MIENTRAS... DIXIT: "Aquí, en Lima a menos de una semana de iniciarse las clases en las universidades públicas, los jóvenes parecemos todavía no despertar de nuestro letargo y ensimismamiento producido

por las ultimas penas de “Charito” en el ya mítico al “fondo hay sitio”"

TAJO



Mi nombre es Camila Antonia Amaranta Vallejo Dowling y quisiera, antes que todo, poder
expresarle a los presentes el orgullo y el desafío que significa para mí encabezar la Federación de Estudiantes más importante de Chile, es una gran responsabilidad que significa hacerse cargo de 104 años de historia, 104 años de aventuras y desventuras, 104 años de lucha en el seno del movimiento estudiantil.

Y es un orgullo y un gran desafío porque vengo de aquellos lugares que no reciben condecoraciones, de los cuales poco y nada se dice, porque poco y nada se sabe, lugares que a veces incluso se les llega a olvidar.Mis estudios secundarios los cursé en un pequeño colegio cuyo nombre significa tierra florida; extraña paradoja, ya que en sus patios se respiraba más tierra que flores y en sus salas de madera se acumula el polvo de generaciones de alumnos no emblemáticos, que nunca llegaran a ocupar los puestos de poder más importantes de nuestro país.

Mi carrera, una de las más pequeñas de esta universidad, casi no se encuentra en el consciente colectivo, se pierde entre los pasillos de la FAU y se confunde con otras disciplinas. La geografía en esta universidad casi no tiene tiempo ni espacio, otra paradoja.Sin embargo, lo más terrible es darse cuenta que de pronto esto no pasa sólo en Geografía, sino que también en Administración Pública, que es carrera de ocho a seis, porque después de las seis de la tarde no hay universidad para ellos, una carrera que debiese ser fundamental para fortalecer el sistema público. Y también ocurre en Educación, y de pronto nos damos cuenta que no son sólo unas pocas carreras, sino que es toda una rama del saber, es toda un área del conocimiento la que ha caído en la pobreza universitaria como consecuencia de las lógicas del mercado implementadas ya a lo largo de estos últimos treinta años.Y de lo pequeño y olvidado de mi lugar de origen, se suma además mi corto tiempo de vida, con 22 años, vengo a ser la segunda mujer presidenta de la FECH en más de cien años de historia. Y usted rector tendrá el privilegio de ser el segundo en la historia de la universidad que es acompañado por una mujer en la presidencia de nuestra federación de estudiantes.Ahora bien, puede que en este momento me toque a mí ejercer el cargo de presidenta, sin embargo, debo decir que yo sola jamás habría logrado todo esto y que mis manos son tan solo un par más dentro de tantas otras, y en donde todas juntas son las que levantan este proyecto colectivo que se llama Estudiantes de Izquierda, el cual ya se encamina a su tercer período consecutivo al mando de nuestra federación.

Si me permiten contarles un poco acerca de Estudiantes de Izquierda, debo decirles que como colectivo político estamos presentes en amplios espacios de nuestra universidad, que en nuestro interior se expresa la máxima diversidad estudiantil, que entendemos que la izquierda debe construirse con participación y democracia y que esta elección, en donde hemos aumentado en casi 400 votos respecto de la elección anterior, nos demuestra que como movimiento estamos vinculados orgánicamente con las bases estudiantiles de nuestra universidad.

Como Estudiantes de Izquierda sentimos la responsabilidad ética de hacer política, porque la administración del poder por los poderosos de siempre nos obliga a entrometernos en sus asuntos, porque estos asuntos son también nuestros asuntos y porque no podemos dejar que unos pocos privilegiados sean quienes eternamente definan las medidas y contornos que debe tener nuestra patria, ajustándola siempre a sus pequeños intereses.

Creemos que la clave del éxito para el movimiento estudiantil está en volver a situar a la federación en una posición de vanguardia en el nivel nacional, en volver a entretejer redes sociales con los pobladores, los trabajadores, las organizaciones sociales y gremiales, los jóvenes que se quedaron fuera de la universidad pateando piedras, en otras palabras, hablamos de volver nuestra mirada al conjunto de los problemas sociales que hoy rodean a la universidad y con los cuales estamos íntimamente vinculados y comprometidos.Debemos romper con aquella burbuja universitaria que instala el individualismo, la competencia y el exitismo personal como patrón de conducta para los estudiantes por sobre ideas y conceptos fundamentales como lo son la solidaridad, la comunidad y la colaboración entre nosotros.Somos contrarios a la visión de que la universidad es sólo venir, sacarse buenas notas y abandonar cuanto antes sus aulas para salir pronto a ganar dinero en el mercado laboral, tenemos los ojos lo suficientemente abiertos como para darnos cuenta de que afuera hay un mundo entero por conquistar, que este mundo requiere de nuestra entrega, de nuestro esfuerzo y de nuestro sacrificio y que para quienes ya hemos abierto los ojos a las inequidades sociales que asoman por todos los rincones de nuestra ciudad, se nos vuelve imposible volver a cerrar la puerta y hacer como que nada hemos visto o como que nada ha pasado. Nuestro compromiso por la transformación social es irrenunciable.Porque necesitamos hoy, más que nunca, una profunda discusión respecto del país que queremos construir y a partir de aquello de cuál es el tipo de universidad que se pondrá al centro de dicha construcción.


Porque no creemos en la universidad como un espacio neutro dentro de la sociedad, la universidad es un agente vivo en su construcción y en el desarrollo del proyecto país que como ciudadanos levantamos día a día. Nuestra responsabilidad está en generar organización al interior de aquélla, lo cual nos permita transformar la universidad, para así poder transformar la sociedad.
Nuestro concepto de universidad nos habla de un espacio abierto, participativo y democrático, con una comunidad universitaria activa, dialogante, una comunidad que se involucra en el diseño y conducción de su casa de estudios.

Nuestra visión es la de una universidad que se ubique ya no en los primeros ránkings de la competencia o el márketing universitario, de los cuales hoy en día mucho se habla, sino que se ubique en el primer lugar de aporte al desarrollo social del país, el primer lugar en el fomento de la equidad en cuanto a la composición social de sus estudiantes, que ocupe el primer lugar en el desarrollo de la ciencia y tecnología al servicio de los intereses de Chile y su pueblo.

Creemos en una universidad permanentemente vinculada con los problemas que nuestro pueblo le presenta, activa en la búsqueda de soluciones y en la entrega de aportes por medio del conocimiento.

Sin embargo, nuestra realidad actual dista mucho de estos conceptos brevemente aquí esbozados, hoy la universidad es cada vez más un proyecto sin otro norte que no sea el que le señala el mercado; a la educación superior se le ha puesto precio y nuestras universidades son medidas por criterios industriales de producción como si fueran una empresa más dentro del esquema productivo de la nación, una empresa especial con muchas comodidades en su proceso productivo, pero empresa al fin y al cabo.En este esquema, un rol fundamental lo jugó el desfinanciamiento sistemático que vivió la universidad pública al momento de implementarse las políticas neoliberales.

El autofinanciamiento, establecido como doctrina, fue un golpe seco que dio en la esencia misma de lo que constituía el quehacer universitario hasta ese momento, condicionando y sometiendo a la universidad a lógicas y esquemas mercantiles que le eran desconocidos. La universidad pública tuvo que verse obligada a competir en situaciones desfavorables dentro de lo que se llamó “el nuevo mercado de la educación superior”; se le puso precio, tuvo que venderse a sí misma para poder captar mayores recursos y continuar así con su proyecto educativo, perdió su brillo y su color, perdió su esencia transformadora y quedó botada en un rincón, ya incapaz de reconocerse a sí misma. Estamos hablando de que se operó un cambio estratégico en el desarrollo de la universidad, el cual ha sido irremontable hasta este momento. Con ello hubo sectores importantes del quehacer universitario que producto de su no rentabilidad económica fueron cayendo rápidamente en la desgracia y el abandono, las universidades públicas se volcaron a sí mismas, viviendo casi un chauvinismo institucional, donde cada una se preocupaba de su propia sobrevivencia, perdiéndose la visión de conjunto que poseía nuestro antiguo sistema de educación superior pública.

Este procedimiento operado en plena dictadura, siguió su curso con los gobiernos de la Concertación, la cual no operó mayores cambios, más bien se dedicó a administrar con comodidad el modelo heredado y en algunas líneas, incluso, lo profundizó. No obstante lo anterior, pasaron los años y el control del gobierno volvió a las manos de quienes tiempo atrás habían gobernado con trajes de civiles detrás de los uniformes de soldado. Según nuestra mirada, esto representa un peligro fatal para la universidad pública hoy día, creemos que el gobierno de los empresarios busca poner el broche de oro a la privatización total de la educación superior, sellando definitivamente la obra que iniciaron desde las sombras en los años ochenta.

La designación de Harald Beyer y Álvaro Saieh en nuestro consejo universitario, dos grandes defensores del modelo de mercado y el actual presupuesto nacional en el área de la educación superior, son dos grandes indicativos de aquello. Son medidas que nos muestran nítidamente que el gobierno se apresta a poner en marcha una agenda privatizadora a gran escala y que, por lo tanto, el año 2011 será estratégico en su implementación.Ésta será una batalla importante que enfrentará nuestro sector el próximo año, para dar respuesta a este desafío debemos desplegar un movimiento que escape a tan solo los estudiantes, necesitaremos de los académicos, los trabajadores, las autoridades universitarias, todos juntos en las calles exigiendo que el Estado cumpla con sus universidades, que el Estado cumpla con la educación superior pública de nuestro país.Pero el problema no pasa tan solo por exigirle al Estado lo que a nuestras universidades le debe, sino que también debemos mirarnos con visión autocritica y preguntarnos qué es lo que como universidad le estamos entregando a nuestro pueblo. Necesitamos un nuevo trato del Estado para con la educación superior pública de nuestro país y, a la vez, necesitamos un nuevo compromiso de las universidades públicas para con el pueblo de Chile y sus intereses, esta universidad tiene que ser la universidad de todos los chilenos y no solo la de unos pocos.
A nadie le es indiferente que en nuestra casa de estudios se perpetúen desigualdades fundamentales que determinan, por ejemplo, que el 20% más rico de la población tenga más del 50% de las matrículas, en cualquier sociedad que se precie de ser justa y democrática esta desigualdad fundamental es inaceptable.

¿Seguiremos educando solo a las élites socioeconómicas, o nos aseguraremos de implementar un sistema de acceso que permita que todos los jóvenes con talentos y habilidades, independiente de su origen y capacidad de pago, puedan permanecer en la universidad?


¿Seguiremos dejando que solo aquellas disciplinas que son rentables en el mercado alcancen niveles de desarrollo armónicos y de excelencia, o aseguraremos de manera efectiva que todas las áreas del conocimiento tengan un trato justo y así puedan contribuir a consolidar la sociedad que anhelamos, ya no solo en términos económicos, sino que en términos culturales, intelectuales, cívicos, valóricos, es decir, con seres humanos íntegros?
Por más que quieran hacernos creer lo contrario, para nosotros la universidad no puede ser un negocio ni mucho menos la educación puede ser una mercancía.

La pelea será dura, pero está el futuro de la universidad en juego y en esta batalla nosotros no bajaremos los brazos.

No quiero terminar mis palabras sin antes aludir a un hecho que para mí reviste gran notoriedad, algo señalaba más arriba pero quisiera ahora poder extenderme un poco más en aquello, me refiero a mi condición de mujer.

Como mujer puedo ver y vivenciar en carne propia las actuales formas de opresión de la que somos víctimas en la actual configuración machista de la sociedad. En Chile nos decimos un país desarrollado y nos llenamos de orgullo por nuestro reciente ingreso a la OCDE, no obstante, detrás de la cortina del progreso económico y del optimismo del jaguar latinoamericano se esconde una historia de opresión y sexismo que aún perdura hasta nuestros días. Las mujeres seguimos sufriendo hoy día todo tipo de discriminaciones, a la hora de buscar trabajo, en los planes de cobertura para nuestra salud, en la escala de sueldos, incluso a la hora de participar en política.Tan solo ayer leía unas ideas que quisiera poder trasladarles en este momento ya que me parecen esclarecedoras respecto de lo que les quiero decir, abro comillas “respecto de las mujeres, cuando buscan trabajo, además de calificación se le pide presencia y no basta con que sean amables y generosas, sino que deben además ser graciosas, simpáticas y coquetas, pero no mucho. Se les exige estar presentables y cuando juzgan que se ha pasado un milímetro, se les critica por presuntuosas. Se les elogia por ser madres y se les excluye por tener hijos.
De la mujer se sospecha cuando es joven porque desestabiliza a la manada y se le rechaza cuando los años pasan porque ha perdido competitividad. Es excomulgada por fea y también cuando es bella. En el primer caso se dice que es repulsiva, en el segundo provocadora. Cuando no es lo uno ni lo otro la tildan de mediocre”,
cierre de comillas.

Estas son las condiciones en las cuales las mujeres nos desarrollamos actualmente, estas son las condiciones que desde mi Presidencia también buscaré transformar.