Sobre TAJO:

“Somos aficionados a la poesía. No somos profesionales. Que eso quede bien claro, pues una buena parte de nuestra crítica es potenciada desde esa perspectiva, desde esos campos abiertos que supone tal condición". (Roberto Bolaño)

miércoles, febrero 15, 2012

Poema de Cynthia Estela







Y cada uno de mis cabellos
Se enredaron en tu cuerpo
Te rozan con una suavidad
Plagada de añoranzas
Te tocan con una ternura, que llora
Te toman con la fuerza de un niño
Te necesitan con desesperación, aún.

Más esos cabellos son un bosque
Sí, ese bosque, en el que puedes dormir
Y perderte de vez en cuando
Entre los olores y hedores
De mi dulzura, de tu ternura
De mi amargura y esos dolores que no perdonan

Cada uno de mis cabellos
Fueron presa absorta de tu olfato,
Se embelesaron de esos rizos graciosos
Que rozaban mi vientre,
mientras eras feliz con mis cabellos,
entre tus dedos

Dormías con el sueño
De tocarlos, una vez más, sentirlos
De hasta morderlos en nuestros excesos
Más me diluyo entre tus dedos
Desaparezco con el viento.



domingo, febrero 12, 2012

El amor en "La ciudad y los perros": la "niña mala" Teresa


Me extraña mucho que poco se haya hablado o comentado sobre Teresa, ese personaje que permanece de manera sutil y astuta en todas las páginas de la primera novela de Varguitas: “La ciudad y los perros”. Un tajador, compañero mío desde que era cachimbo, me dijo alguna vez que “el arquitecto de la novela” tomó como punto de referencia de hacer esa novela, en una novela romántica del escritor francés Víctor Hugo: “Notre Dame”. Y es que en esa novela, la historia gira alrededor de un personaje femenino: Esmeralda, bellísima gitana de ojos verdes que cautivaba a cualquier caballero que se le cruzaba en el camino. Además, ella estaba presente de manera indirecta o directa en toda la obra, sin que nadie pudiera darse cuenta de ello. Usando la astucia del francés, Varguitas hace lo mismo con Teresa, joven “cholita” que estuvo con tres cadetes de la novela. En la película de Lombardi sólo aparecen dos de las víctimas de esa “niña mala”: el Esclavo y el Poeta. Digamos que el primero representa ese amor puro e inocente que todo colegial ha tenido alguna vez entre las cuatro paredes de un salón; el otro, trata de hacerse “el machito” con los demás fingiendo ser alguien que no es y ocultando su autenticidad, algo que el esclavo no lo hace nunca en la novela. Como verán en este video, el cadete Arana se manifiesta tal como es y expresa sus sentimientos con naturalidad hacia su supuesto “amigo” que le confía todos sus secretos, mientras que el cadete Fernández oculta su traición y lo que es peor, habla de Teresa como si fuera una cualquiera, a pesar de que él está enamorado de ella. No quiero seguir sin decir antes que no soy crítico, algo que no me gustaría serlo si de “científicos de la letras” se trata de ser, solo comento esta parte de la novela ya que estamos a vísperas de algo que se recuerda poco o aparentemente mucho: el amor. Prosigo y me pregunto: ¿qué hubiera pasado si el Poeta le hubiera dicho la verdad a Arana? porque el pobre Esclavo, angustiado y afligido de estar días enteros encerrado en aquel lugar que además que no le gusta, le impide ver a su Teresa, la mujer que ama desesperadamente. Y a consecuencia de eso y al no poder controlar la extrema ansiedad de querer verla pronto o muy pronto, declara al teniente quién se robó el examen de química. Claro, le suspenden la consigna y solo espera los minutos para ver a su amada, sin saber que eso le traería la muerte. Arana supo del riesgo que tendría al confesar que Cava fue el ladrón, seguro pensaría en qué podrían hacerle “el Círculo”, pero jamás pensó que por amor, perdería la vida. Y Fernández, ¿por qué no le dijo la verdad? de hecho que las cosas hubieran sido diferentes. Sin embargo, el genio de Varguitas quería matar al Esclavo porque quería dar a entender que el que es transparente e integro como persona dentro de una sociedad plagada de autoritarios machistas, tiranos y opresores, simplemente pierde aun haga lo imposible por cambiar las cosas, gran metáfora por cierto. Al final, Teresa llegó a estar con el poeta, el único amigo que tuvo el Esclavo. Y eso que me falta hablar de la otra víctima de Teresa, pero lamentablemente, no se cuenta en la película…los que han leído esa obra sabrán a quien me refiero, y los que no…pues A LEER. No me queda nada más que decir, solo que vean este video y saquen sus conclusiones, a ver si me equivoco o están de acuerdo conmigo.

sábado, febrero 11, 2012

Cuando Marito "se desconoce"

Con mesura y discreción que le caracteriza al "sartrecillo valiente", responde a los ataques de algunos gauchos que no toleraban que el nobel de literatura 2010 inaugure la feria del libro hace ya un año.

"Yo voy a seguir criticando todo lo que me parezca mal aunque a algunos los ofenda, porque creo que esa es la libertad." ¡GRANDE VARGUITAS!

lunes, febrero 06, 2012

Una verdadera fiesta americana

Una fiesta Americana

5 de Febrero del 2011



El súper tazón es el evento deportivo más sintonizado en los Estados Unidos. Más de 113 millones de fans se enloquecen delante de un televisor—no importa cual sea el tamaño—,mientras comen, conversan y alientan a sus equipos. Aunque el incomprendido fútbol americano para muchos latinoamericanos resulta aburrido, lento y monótono, para el ojo experto cada jugada es un ataque cardíaco, una angustia con sobrepeso, una exaltación que puede  llevar a la sobredosis. Si uno se toma su tiempo para aprender las reglas y prestar atención a cada jugada, el deporte cobra vida. Es que el fútbol americano es la antípoda de soker (así es como se le conoce al fútbol que todos conocemos en estas tierras). 


El primero es pausado y sobre-pensado. Cada jugada es analizada detenidamente como una batalla decisiva. Cada jugador tiene una función especifica e insustituible. Un error puede terminar en catástrofe. En cambio, el fútbol (soccer) es más dinámico, imprevisto y, muchas veces, ilógico. Nadie nunca sabe lo que va a pasar. Un equipo humilde puede llegar a las semifinales de un mundial e incluso ganar una Eurocopa. En el fútbol americano un equipo repleto de estrellas jamás podría ser derrotado por un equipo de clase media. 


Incluso, en el nivel arbitral, los dos deportes tienen abismales diferencias. El fútbol americano es más justo porque sí se usa la tecnología. Cada jugada polémica es revisada sosegadamente. Los árbitros se toman su tiempo antes de pitar una falta. Y aunque es paradójico, son pocas veces que los jugadores se agarran a trompadas por una decisión injusta. En el soker, como todo fan sabe, muchas veces el arbitro resulta un hijo de puta, una chingada, un malparido, y la caga y cobra penales inexistentes y expulsa por las puras y no ve manos. Todo estos errores humanos hacen del soker un deporte al borde de una crisis nerviosa. Por eso tal vez levanta más pasiones que el fútbol americano. 


Nevertheless, gustos son gustos y aquí el fútbol americano es el deporte rey. Cada equipo tiene sus fieles fanes y cuando llegan a la gran final de la liga pues se arma la fiesta. Esta vez, en la edición XLVI, se enfrentaron los Gigantes de Nueva York contra Los Patriotas de Nueva Inglaterra. 


Lo que me fascina de este deporte, aparte de sus hiper calculadas estrategias (¡sabían que hay como 4 tipos de entrenadores por cada equipo!), es todo el espectáculo que se arma alrededor de la final. Es decir, cada súper tazón es un ritual en la sociedad estadounidense. Antes de que siquiera empiece el partido, en canal de televisión presenta a los jugadores como gladiadores que llegan a la arena a jugarse la vida y tal vez la libertad. Dentro de la cancha, los jugadores caminan solemnes, conscientes de que millones de estadounidenses admiran sus cuerpos atléticos, su dedicación en la cancha, su lealtad incondicional. Incluso, cada equipo tiene una canción especial. La canción de Los Gigantes fue “Written in the Stars” Tinie Tempah y de Los Patriotas, “Crazy Train” de Ozzy Osbourne. Hasta al tirar la monedita son 


Cuando toca decidir quien va a ser el primer en tener el balón, el arbitro reseña la historia de la moneda, explica su significado y argumenta porque la eligieron. Luego un artista famoso canta el himno nacional, con orquestita y todo, y ya, cuando cada liturgia previo al partido ha sido explotado a su máxima potencia, una lluvia de flashes y pantallas de celulares resplandecen como una constelación en las gradas antes y durante el primer kick off. 


Los comerciales son otro espectáculo. Todas las empresas ansían promocionar sus productos en tan glorioso y sintonizado evento. Esta vez el NBC cobró aproximadamente 3.5 millones de dólares por 30 segundos. Y, por lógica,  en este corto plazo de tiempo las empresas trataran de convencer al espectador de que el producto promocionado es indispensable. En soker, en la final del mundial, todo espectador ignora olímpicamente los comerciales. La mayoría va al baño, otros estiran sus piernas, los muchos discuten el partido. Pero en el fútbol americano las empresa contratan a los mejores publicistas para que los comerciales sean entretenidos. Yo, sinceramente, disfruté del comerciales porque cada uno es una obra maestra del arte propagandístico.  Así si dan ganas de apoyar al consumismo. 

domingo, febrero 05, 2012

Las casitas de Connecticut

Perdón por la demora pero aquí les escribo un pequeño comentario de las casas bonitas de Connecticut 

Las casitas de Connecticut

Mi hermano maneja a 60 millas por hora en una pista angosta. Los baches, los huecos y hombres trabajando no detienen el movimiento fluido del vehículo, pues aquí no existe eso. El hermoso sol resplandece en el oriente y un fresco aire despeina mis cabellos (este es un cliché y no me importa porque suena muy bien) . Parece que la primavera ya está cerca, pero aún es febrero y, como todos sabemos, en el hemisferio norte la primavera empieza recién en abril. Es posible que mañana nieva y que el invierno me quite la poca alegría que tengo. Pero hoy día estoy optimista y me propongo disfrutar el paisaje. 

Las casas se suceden. Cada una es grande, bonita y original. Todas están rodeadas por grandes espacios de pasto y césped.  Cada una es un pequeño castillo donde el Señor duerme tranquilo y mira sus dominios: sus dos carros carísimos, su piscina, su trampolín. Es sábado y por eso los siervos descansan en sus pequeños y acogedores hogares. Ya el lunes vendrá y tendrán que limpiar la piscina, cortar el césped, cuidar los niños. El gran señor frunce sus cejas, "es posible que uno de ellos no hable español." !Qué fastidio! El pobre señor tendrá que repasar su poco español. 

A pesar de mí burla, no niego que me gustaría vivir en una de esas castillos artificiales. Claro que no vivo en un ciudad peligrosa como New Haven, Hartford o Bridgport. New Milford es un pueblo de clase media donde es relativamente barato vivir y además es tranquilo. Nunca pasa nada. Me cuesta aceptar que me alegro de vivir en este pueblito tan pequeño y 'acogedor' pero la mayor parte la paso confinado en mi cuarto, leyendo bajo la luz de una lámpara vieja. No tengo amigos, no los quiero visitar y mejor así. Un escritor serio debe aprender a convivir con la soledad, aun si esta te enloquece. Bueno, como iba diciendo, me gustaría vivir en una casa grande y confortable. Come on, la vista es buena--mayormente arboles y montes-- pero pienso que este no es mi sueño, sino una reacción media envidiosa. 

Vivir en esta parte del estado ciertamente es placentero, pero la nostalgia de la bulla, del desorden me ataca. En fin, ya me acostumbraré a esta soledad.