Sobre TAJO:

“Somos aficionados a la poesía. No somos profesionales. Que eso quede bien claro, pues una buena parte de nuestra crítica es potenciada desde esa perspectiva, desde esos campos abiertos que supone tal condición". (Roberto Bolaño)

martes, septiembre 14, 2010

El camino, el amor y un cartero

Presentación del Poemario:
El camino, el amor y un cartero
de Alex Alejandro Vargas
Presenta: Maynor Freyre


Hora: 6:30 PM - Jueves 16 de Septiembre
Salón audiovisual - Facultad de Educación
Universidad Nacional Federico Villarreal.
Organiza: Nosotros. Ustedes. Todos (TAJO)

lunes, septiembre 06, 2010

Cuatro al Hilo (por Eduardo Borjas)

rithual-facto


sobre el papel
(que es el vacío)
se desenvuelve la palabra
(que es el vértigo)
de la palabra jamás germina el poema
(que es la flor)
: la flor crece extraña a todo razonamiento


primera visualización de la ciudad muerta

yo viajo en la ciudad sin luz. alimento la quimera de los focos muertos en la calle. alimento el ladrido de los perros en trance. una rara fascinación me arrastra a los preceptos de la sinastría. la música es el caballo que trota en el corazón de Hernández. la música es el viento virus que me arrastra a los rieles del tren bajo este cielo descubierto. en las luces de neón de los hoteles vacíos: allí comienza el sueño.

euritmia/arritmia

la noche
es la música incandescente
el rithual camino
por el que ebria
latea mi chica
para llegar precisa al amor
y al horror

conflagración

tu recuerdo habita los balcones
como figuras geométricas desplazándose
en campos minados
tus dedos danzarines ejecutan piruetas
sobre el asfalto
bajo tus pies una sombra
................................s..e..d..e..s..a..t..a

miércoles, agosto 25, 2010

INCENDIAR LA CIUDAD - JULIO DURAN (por Julio Barco)


Una reseña para un libro inreseñable.

Hay libros que hacen el amor bajo las sabanas de lo convencional. Ese edredón que calienta el culo a mister Cueto y apapacha el teteo de Ampuero, no cobija a otros escritores. Julio Durán –Iquitos, 1977- imprimió su primera novela INCENDIAR LA CIUDAD en las calles maleadas de Azángaro (sí, ahí donde imprimiste el diploma que orondo cuelga en tu salita) Ya había publicado una plaqueta de poesía “Festival de la desesperación”, pero tras la novela simplemente se hizo humo. Desaparecido del mapa. Desaperecio en wan. Fin. Sanseacabó del medio. Así como los cigarrillos de esta noche. Así como las monedas del sueldo. Humo. Simplemente humo, silencio, vacio.
Sí el desgraciado de Henry Miller agotaba el recuerdo de una mujer escribiendo novelas, Durán agota los últimos cartuchos de una vida empantanada para lanzar una historia desde el corazón de las tinieblas. Las noctámbulas reuniones de una patota de anarcos –LA MANCHA SUBTE- será el cañón por donde evacuar y enfrentar urgentemente la vida. La pólvora explotando sobre sus sueños, creencias y fantasías, la nefasta realidad. Cargada de un tufo existencial (Sartre) y audaz en las palabras, Incendiar la Ciudad, es una novela solitaria.
Asociado a otros escritores, como Inocente y Ruiz Roldan, la propuesta de Durán te deja - si te quedaba alguna pizquita de inocencia- un chuso en el corazón
Ya pegué los primeros afiches de “SE BUSCA” en algunos postes de Colmena. Perderse en Lima es fácil. Quedarse para la foto gigante de la revista “Somos” y las entrevistas en el Comercio, más fácil aun.
Si encuentras el libro, cómpralo.
Trivia: Daniel Alarcón –autor de “Guerra a la luz de las velas”- tradujo fragmentos de la novela para la revista neoyorquina “A public space” y el escritor Miguel Gutiérrez escribió una reseña en “Pacto con el diablo”. Bien ahí Julio.
Pero… y tú…
¿Dónde estas?

OPCIONAL
Julio no tiene esa pose desesperada que inunda a tantos por querer ser un escritor maldito. No se pinta el pelo, ni lee citas rebuscadas, ni se masturba en un acto dizque poético.
No.
La noche que lo conocí, en las cuevas del Averno, era uno de los invitados a la reunión (¿como las de la MANCHA SUBTE?) Primero un gato montes, perdón, Rodolfo Ibarra despotricó contra los escritores de abolengo -más palomilla- (O sea, Thays, Cueto, Ampuero: revisen el youtube)
En la siguiente ronda, el escritor Inocente no mordió y Roldán casi casi chupa el micrófono. Finalmente, Julio Durán.
Esa noche me firmo un libro- para F, gracias por tu entusiasmo- Luego vendría un poeta de asfalto, ya enterrando el pico, para sepultar el tufo y su equilibrio en mi hombro, o sea, casi se cae el maldito poeta. Y para colmo, quién fue su salvador esa noche de febrero, no recibió su panfleto maldito (gratuito) de poeta triste de Lima, no, fue despreciado, sí, pero esa ya es otra historia.
¿Verdad Duran?

jueves, agosto 19, 2010

La suerte de Roaring Camp (Contribución de Oscar Zapata)

Bueno, gente, aquí les dejo un cuento extraído de una antología de narrativa norteamericana, uno de mis favoritos por cierto; y sepan que me tomó cerca de cinco horas transcribirlo completo porque la versión en español no existe en internet y además no había quién me ayude jaja... todo sea en pro de la cultura... así que por lo menos tómense el tiempo de leerlo y aprender de lo que toque a su sensibilidad literaria y humana...

Bret Harte es un maestro del cuento, y comparto totalmente con Borges la opinión de que su gran virtud es la enérgica fijación de memorables rasgos visuales.

La Suerte de Roaring Camp es una lección y una hermosa parábola que nos enseña el poder de la "vida"-la real, pura y borboteante, espiritual- sobre la vida-la simple existencia, el solo ser-, en este caso contenida en un recién nacido, capaz de exhumar del corazón humano las virtudes y sentimientos que nos ligan, en una infinita simbiosis, con la naturaleza, el mundo, los otros, con nosotros mismos…

Aquí les dejo el link:
http://www.4shared.com/document/OJn0BzHr/La_Suerte_de_Roaring_Camp.html

martes, agosto 17, 2010

PREGUNTALE A LOS MUCHACHOS (por Julio Barco)


Somos los muchachos y muchachas que odian la lectura obligatoria de los colegios. Odiamos obligar. A los 16 años queremos vivir. Hay tantas ganas de soplarse el Ollantay- con sus escenas mega solemnes- como de pasar un fin de semana jugando monopolio con los abuelitos. Lo peor de esos librotes (lo digo por el tamaño) es que no te dicen ni michi. Por eso no compliquemos la literatura, hagámosla más agradable. No queremos que se nos muera el corazón de tanto niño Gollito.
Primero: esos libros no hablan de nosotros. Lo repito, en español: esos libros señor presidente no hablan de nuestra vida… Nosotros queremos, con humildad, sentir, aprender y amar hasta enterrar el pico. En resumen: queremos vivir ¿Nos dirá algo La Eneida cuando ni siquiera sabemos quienes somos ni a donde vamos?
Estamos seguro de que hay más libros después de la decrepita ÑA CATITA (esa abuelita chismosa que todos tenemos que leer cada bendito año)
Hay un libro después de mañana. Y mañana, felizmente, es feriado.

Nosotros nunca leímos nada bueno en el colegio. Amamos los libros en el secreto regocijo de la libertad (afuera donde todo se va destruyendo) Sumidos entre sombras macilentas de cuartuchos, nos tiramos madrugadas enteras devorando “LA CIUDAD Y LOS PERROS” Amamos los libros, la trepitante poesía, las piernas de Wendy Guerra (puta, la escritora más guapa de todas)
Y la libertad nos dio las mariposas en el estomago del enamorado. Nos hizo caer en la misma pregunta:

¿Nos puede decir algo el pomposo JOSÉ SANTOS CHOCANO cuando tenemos ganas de mear, desde un puente, a los carros que pasan?

Queremos asaltar un terreno descampado y construir una biblioteca del tamaño de babel. Y dejarnos de tonteras. Una biblioteca repleto de fuego. Una biblioteca que albergue nuestros corazones y no sólo polvillo eterno. Propongo meterle mamarrata a todos los ejemplares de la vieja chismosa. Vamos a fumigar los ratones idiotas que siguen buscando su queso y las sabidurías vacías de los best sellers (de algunos)
Propongo que la literatura, en los colegios, sea una oportunidad, nunca una venganza. Una salida, nunca una puerta cerrada, un atropello, una OBLIGACIÓN. Propongo acuchillar la modorra hasta quitarnos del pellejo la idea de que leer sólo te ayuda a pasar de año. Aprobar un curso, estar un puesto más adelante en las listas de cultura latinoamericana, sacar 20 en la libreta, entrar a San Marcos (la decana de América) Hay que perderle miedo a las novelas poco correctas: “Mala Onda, “Matacabros”, “Los inocentes”, “El guardián entre el centeno” pero más cercanas al corazón. Novelas que fomentan el gusto por leer. Porque la literatura no sólo es memoria, ni aburrimiento extraño, ni pedantería. No hay que aprenderse los nombres de los guerreros troyanos, ni la vida del autor para sentir las palabras. Hay que leer con punche todo el Quijote. Ojala en las vacaciones, pero hay que leerlo porque queremos, no por obligación.
Y sí nos marearnos o angustiamos con las vorágines de Faulkner, es porque empezar a trazar caminos. Basta que te estremezcan las palabras para estar ahí. Porque se trata precisamente de eso: sentir. Hay que entender que leer un buen libro, en fin, es como entrar al pogo más intenso de tú vida –baterías retumbando, guitarras estridentes, mujeres bonitas- donde uno se va a sacar la mierda y el alma. La mierda que tenemos nosotros y sólo la literatura nos puede curar.
Pregúntennos… nosotros sabemos que los días no perdonan
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